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Enfermedades infantiles asociadas a la fiebre

¿Qué es la fiebre y qué le sucede al organismo durante ella?

La fiebre es un mecanismo de defensa utilizado por el cuerpo para luchar contra las infecciones y, por tanto, se asocia frecuentemente con las enfermedades infantiles. Cuando la temperatura corporal está persistentemente por encima de la temperatura normal decimos que se tiene fiebre.

La fiebre por sí sola no es una enfermedad, sino sólo un síntoma. Por tanto, no debería tomarse como signo único de la gravedad de una enfermedad. Tenga siempre en cuenta otros síntomas, que deberá relatar a su pediatra.

Ante una infección, el organismo responde con un ascenso de la temperatura y un incremento del metabolismo. Una alta temperatura provoca una dilatación de los vasos sanguíneos que conlleva la transmisión del calor hacia la piel.

 

¿Dónde, cómo y cuándo debe tomarse la temperatura?

El objetivo de la toma de temperatura es medir la temperatura del cuerpo, que es la del cerebro y de los otros órganos vitales.

Si su hijo no se encuentra bien, tómele la temperatura para ver si tiene fiebre. Para saber si se trata de fiebre o de una subida temporal de temperatura, puede realizar repetidas mediciones, por ejemplo, cada hora. De esta forma podrá ver cómo cambia su temperatura y dispondrá de una información muy útil para su médico.

Cuando quiera tomar la temperatura en casa puede hacerlo en distintas partes del cuerpo. Puede tomar la temperatura en la boca en el recto o en la axila utilizando un termómetro de mercurio-cristal o un termómetro digital electrónico. También puede tomarse en el oído utilizando un termómetro de oído. Cada parte del cuerpo tiene un rango de temperatura normal diferente según el sitio donde se mide.

 

¿Qué hacer si mi hijo está enfermo ?

Si su hijo está enfermo le va a necesitar mucho más de lo habitual, pero la ternura, el afecto y el cariño han de estar combinados con el cuidado adecuado. 

Con el niño enfermo hay que ser comprensivo e intentar atender todas sus necesidades. Si existen síntomas con los que no esté familiarizado o si los síntomas no mejoran con su cuidado, consulte siempre a su médico. En general deberá:

            · No transmitir intranquilidad a su hijo.

            · Préstele especial cariño y atención

        En caso de duda, consulte siempre a su médico.

 

 

¿Cómo actuar en un resfriado?

Las infecciones respiratorias, también conocidas como resfriado común, son las enfermedades más comunes durante la infancia. La infección se transmite mediante microgotas que se forman cuando una persona infectada tose o estornuda. El período de incubación de la enfermedad es de 1 a 3 días.

 Los síntomas más frecuentes son: 

En el inicio del resfriado su hijo no se sentirá muy bien, sufriendo eventualmente irritación respiratoria, goteo de nariz y un ligero dolor de cabeza. Este inicio viene acompañado a menudo de tos. Durante la infancia casi siempre los resfriados van acompañados de fiebre. El resfriado común durará aproximadamente entre 4 y 7 días.

Lo que usted puede hacer:

· Mantenga a su hijo en la cama, especialmente durante el período de fiebre

· Utilice los métodos recomendados por su pediatra para reducir la fiebre.

· De a su hijo abundantes líquidos y alimento que sean fáciles de tragar.

 

Advertencia: Si el resfriado de su hijo dura más de una semana debe consultar con su médico. Los niños y los bebés deben ser llevados siempre al médico, pues la mayoría de las enfermedades que se producen durante la infancia empiezan con síntomas parecidos a un resfriado, por ello usted debe observar atentamente al niño por si aparecen otros síntomas y, en caso de duda, consulte a su pediatra lo antes posible.

 

¿Qué hacer ante una gripe?

La gripe es una enfermedad vírica conocida en todo el mundo, que cursa en invierno principalmente. Como sucede en el caso de los resfriados, el contagio se produce por microgotas que se liberan cuando se habla o se tose. Los síntomas pueden empezar desde el primer día después de la infección hasta pasada una semana.

Síntomas:

En el inicio de la enfermedad puede presentarse fiebre alta, tos, dolores de cabeza y dolor generalizado en las piernas y el abdomen. normalmente la fiebre desaparece en 2 o 3 días. Si la enfermedad es severa, la fiebre puede durar entre 4 y 5 días.

Lo que usted puede hacer:

· Asegurarse de que su hijo permanece en cama.

· Darle abundante líquido.

· Utilizar los métodos de reducción de fiebre aconsejados por el pediatra.

· En caso de duda consultar siempre al médico.  

                                                                      No alarmar al niño

 

Cómo actuar ante convulsiones febriles

Las convulsiones febriles pueden presentarse en niños menores de 6 años. Suelen ocurrir cuando la temperatura del cuerpo sube rápidamente en el inicio de la enfermedad. Durante la convulsión febril del niño puede perder el conocimiento. Los músculos alternan la flacidez con la rigidez pudiendo llegar a contraerse. La convulsión suele durar unos 60 segundos.

  Lo que podemos hacer:

 · Permanecer lo más tranquilo posible.

          · Estirar al niño sobre un lado y en una posición estable.

           · Quítele cualquier pieza de ropa que le pueda apretar.

                                                                          · No coja al niño durante la convulsión.

Ante una convulsión febril hay que consultar siempre al médico

 

¿Y en la bronquitis?

La bronquitis infecciosa es una inflamación de los bronquios debido a la invasión de un agente infeccioso. Normalmente es el resultado de un resfriado y es más frecuente en invierno.Los síntomas más frecuentes son:

 Al principio la bronquitis tiene uno síntomas muy parecidos a los del resfriado común. Durante los dos primeros días hay tos seca y dolor de espalda, posteriormente aparece la mucosidad. La fiebre se da durante los primeros días y la recuperación se produce en las dos semanas siguientes.

 Usted puede ayudar al niño:

                        · Si hay fiebre debe permanecer en cama.

                        · Recibir abundantes líquidos.

                                                             · Si la fiebre desaparece puede salir al exterior.

En cualquier caso consulte a su médico.

 

¿Qué hacer en caso de diarrea? 

La diarrea no es una enfermedad por sí misma, sino más bien un síntoma de numerosas enfermedades que implican al estómago y a los intestinos.  Si su hijo sufre diarrea debe consultar siempre al médico. 

Los síntomas más frecuentes son:

La diarrea consiste en la emisión de heces líquidas. Puede ir acompañada de retortijones en el abdomen. Las heces pueden llevar mucosidades y/o algo de sangre. A veces tal cuadro se acompaña de vómitos. Así mismo, puede producirse fiebre ligera.

Lo que puede hacer:

                            · Tenga un especial cuidado de su hijo.

                                                                                              · Asegúrese que el niño bebe lo suficiente para compensar la pérdida de líquidos que conlleva una diarrea.

                                                                                              · Consulte a su médico sobre el tipo de comida que debe dar a su hijo.

                                                                                              · Si no es muy grave, en general va bien una dieta astringente líquida o blanda con abundantes líquidos.

A medida que van desapareciendo los síntomas hay que aumentar la cantidad de comida a ingerir.

 

¿Tiene sarampión?

El sarampión es una enfermedad muy contagiosa causada por un virus y conocida en todo el mundo. Un 90% de los niños que no han sido vacunados sufren esta enfermedad. El periodo de incubación es de unos 10 a 12 días. Haber padecido el sarampión supone la inmunidad de por vida ante una nueva enfermedad.

Los síntomas son:

Durante los dos o tres primeros días, los síntomas son muy semejantes a los del resfriado común, aunque inicialmente hay fiebre alta. Su hijo será altamente sensible a la luz y tendrá una tos muy seca. A partir de este momento, la fiebre decrecerá lentamente y unas pequeñas manchas blancas aparecerán en el interior de la boca.

Del tercer al cuarto día, la fiebre se incrementará de nuevo y un sarpullido rosado aparecerá en la piel, empezará detrás de las orejas y la cara para posteriormente esparcirse por todo el cuerpo y tomará una apariencia rojiza púrpura. Harán falta 3 o 4 días más para que desaparezca la fiebre y el sarpullido.

Qué hacer:

· Durante los primeros días  su hijo debe permanecer en cama.

· La habitación estará a oscuras para evitar que la luz le provoque molestias.

· La habitación se mantendrá relativamente fría y algo húmeda mediante la utilización de toallas mojadas

· Utilice los métodos recomendados por el médico para reducir la fiebre.

· Dé a su hijo abundantes líquidos.

Advertencia: Debido al riesgo de complicaciones, consulte siempre a su médico

 

Las paperas

Las paperas es una enfermedad vírica muy contagiosa que afecta a las glándulas salivares. Se contagia vía microgotas cuando se estornuda, se tose o se habla. El período de incubación es de dos a tres días. Un niño infectado es potencialmente contagioso durante el período comprendido entre una semana antes de la aparición de los síntomas, hasta dos semanas después. El niño no suele padecer paperas antes de los dos años de edad. Haber padecido paperas supone la inmunidad de por vida ante una nueva reinfección.

Los síntomas son:

Las paperas empiezan con un dolor al tragar en la región mandibular. Morder, tragar y mover la cabeza causa dolor. En los primeros momentos sólo los ganglios de un lado se ven afectados, para pasar posteriormente a generalizarse en ambos lados; suelen ir acompañadas de fiebre moderada o alta.

Lo que usted puede hacer:

· Consulte a su médico.

· Aplique compresas frías o calientes en la región infectada, según el niño prefiera.

· Proporcione alimentos ligeros a su hijo.

· De abundantes líquidos.

· Utilice el método contra la fiebre recomendado por su médico.

 

¿La rubéola es infecciosa?

La rubéola consiste en una infección vírica que se transmite por microgotas cuando se estornuda, se tose o se habla. El período de incubación es de 2 a 3 semanas. La enfermedad es contagiosa durante el período comprendido entre una semana antes de la aparición de los síntomas, hasta 10 días después de la aparición del sarpullido. Haber padecido la rubéola supone la inmunidad de por vida ante una nueva reinfección.

Son sus síntomas:

Después de breves síntomas de resfriado, un ligero sarpullido rosado aparece detrás de las orejas y en la cara. Después se extiende por el cuello, el tronco, los brazos y las piernas, desapareciendo en este mismo orden después de unos 10 días. Un típico síntoma de la rubéola es una inflamación en forma de collar de perlas de los ganglios situados en la parte posterior del cuello.

Usted puede hacer:

              · Consultar a su médico

· Utilizar el método recomendado por el pediatra para la reducción de la fiebre

Advertencia: Si su hijo padece la rubéola, asegúrese de que no entre en contacto con ninguna mujer embarazada, ya que pueden producirse malformaciones en el feto.

 

¿Y la escarlatina?

La escarlatina es una de las enfermedades infantiles más contagiosas. Está causada por la bacteria estreptococo que provoca una fuerte infección de garganta. La bacteria es transmitida por microgotas. El período de incubación es de 2 a 4 días.

Los síntomas más frecuentes son:

Fiebre acompañada de un fuerte dolor de garganta. También se dan vómitos y dolores de estómago. La campanilla y el paladar se vuelven de un rojo brillante y se hinchan. Una película blanca aparece en la lengua. Después de 2 ó 3 días. un sarpullido rojo aparece en la zona de las axilas y de la ingle. El área alrededor de la boca se mantiene intacta.

Pasados unos días, la película blanca de la lengua desaparece y ésta adopta una apariencia de color frambuesa. Pasadas de 1 a 2 semanas desde la aparición de los primeros síntomas, la piel de las palmas de las manos y las plantas de los pies pueden renovarse.

Usted puede hacer:

· Consultar inmediatamente a su médico si sospecha que los síntomas de su hijo corresponden a la escarlatina.

· Asegúrese que su hijo tome líquidos.

· Solamente proporcionar líquidos, sin obligar al niño tomar otra cosa, pues sufren intenso dolor en la garganta.

Utilice los métodos recomendados por su médico para reducir la fiebre.

 

¿Cómo se manifiesta la varicela?

La varicela es una enfermedad causada por un virus altamente infeccioso. Puede ser transmitido hasta 10 metros de distancia. El riesgo de contagio también es alto pues está ya presente dos días antes de que aparezcan los primeros síntomas. También es muy persistente porque hasta después de 10 días de haberse secado las ampollas persiste el riesgo de contagio. El periodo de incubación es de entre 12 y 21 días.

Síntomas:

La varicela empieza como un resfriado común, hay inflamación de la garganta, dolor de cabeza y fiebre. Entonces aparecen unos granitos rojos por gran parte del cuerpo. Estos granitos se llenan de líquido formando ampollas que cuando se revientan, se convierten en costras. Al principio, las ampollas, aparecerán en el cuero cabelludo y en las membranas mucosas. El tiempo de recuperación es de 2 a 3 semanas. Sufrirá de intensos picores

Lo que usted puede hacer:

· Trate de calmar los picores del niño.

· Intente convencer al niño de que no se rasque, pues las ampollas pueden infectarse y dejar cicatrices.

· Cuando las ampollas se conviertan en costras, el niño puede tomar un baño templado que le ayudará a soportar el picor.

· Si hay fiebre use el método recomendado por el pediatra.

En caso de duda consulte siempre a su médico.         

 

Meningitis

La meningitis no es una enfermedad infantil habitual, especialmente en el mundo desarrollado, pero hay que prestar atención a los síntomas pues hay enfermedades en que estos son similares.

Los síntomas son:

El niño parece estar sano. De pronto aparece la fiebre y el dolor de cabeza acompañados de vómitos. Puede ocurrir que el niño no puede inclinar su cabeza hacia adelante y quizás pueda empezar a tener convulsiones.

 

Lo que usted puede hacer:

Si cree que su hijo presenta síntomas de meningitis, avise inmediatamente a su médico o consúltelo rápido.